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Ficha de el autor

Nombre: Henry de Toulouse-Lautrec | Nacionalidad: Francesa (1864-1901) | Estilo: Postimpresionismo, Modernismo

FICHA DE LA OBRA

Fecha: 1891 | Dimensiones: 170 cm × 118,7 cm. |Técnica: Litografía | Museo en que se encuentra: Art Indianapolis Museum of Art, Indianapolis (Estados Unidos)

Pertenece a
Colección Permanente, Pintura, grabado, fotografía
Sobre la obra

Dibujante, pintor, ilustrador y cartelista francés, Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Montfa o más conocido como Toulouse-Lautrec, destacó por representar la vida nocturna y bohemia del París de fines del siglo XIX.

 

Nació en una familia perteneciente a la aristocracia francesa, sus padres eran primos, lo que hizo que naciera con una enfermedad congénita que afectaba al desarrollo de los huesos haciéndolos muy débiles, debido a esto sufrió la fractura de ambos fémures, lo que impidió que siguiera creciendo, logrando alcanzar una altura máxima de 1,52 m. Desde niño le gustaba mucho dibujar, hacía bocetos de caballos, de paisajes y de su familia. Decidido a ser pintor, en 1881 parte a vivir a París, donde fue alumno de Léon Bonnat y de Fernand Cormon.

 

Rechazado por la alta sociedad, en 1884 decide partir a vivir al barrio de Montmartre, ahí el artista sentía que podía vivir entre iguales, sin ser marginado y ridiculizado por sus problemas físicos. La vida nocturna del entorno (Montmartre era el barrio más bohemio de París en esa época), comenzó a fascinar a Toulouse-Lautrec; llevándolo a frecuentar continuamente locales nocturnos, cabarets y bares como el Salón de la Rue des Moulins, el Moulin de la Galette, el Moulin Rouge, Le Chat Noir o el Folies Bergère. ​

 

Todo lo relacionado con este mundo nocturno, lo inspiró a realizar sus obras. En ellas retrataba a bailarines, actores, actrices, prostitutas, comediantes, cantantes y burgueses. Le gustaba pintar y dibujar en ambientes cerrados con luces artificiales, lo que le permitía jugar con los colores, las formas, el gesto y los movimientos de los cuerpos. Poseía memoria fotográfica, lo que le permitía dibujar y pintar de manera muy rápida. Se caracterizan sus escenas por lo espontáneo, dinámico y natural, muy del estilo fotográfico, también destacan sus encuadres innovadores, trazos rápidos y expresivos, influenciado por el arte japonés, que definen a la perfección personajes, situaciones y atmósferas.

 

Los dueños de los clubes le comenzaron a pedir que diseñara carteles para promocionar sus espectáculos, es así como realiza su primer cartel Moulin Rouge: La Goulue, una litografía de cuatro colores, que presenta a la famosa bailarina de cancán “La Goulue” y a su pareja flexible “Valentin le désossé” (el deshuesado) en el nuevo salón de baile Moulin Rouge.

 

Llama la atención su diseño simple y llamativo a la vez; el uso de colores puros y fuertes, la innovadora forma de presentar a la audiencia reducida a siluetas, muy del estilo japonés, para resaltar en el centro de la imagen a los artistas. Se repite tres veces el nombre del club, atrayendo la atención nuevamente hacia la figura central, La Goulue. Observamos además lo enérgica de su patada y baile, algo que la hizo muy conocida y que el artista quiso destacar, haciendo al cartel más popular.

 

La habilidad simplista y audaz que utiliza Toulouse-Lautrec en su ilustración, algo muy contrario a las publicidades llenas de textos de esos años, fue lo que más cautivó a las personas. El cartel tuvo un impacto tan positivo que se hicieron más de 3.000 copias, algo impensado en la época, las que fueron pegadas en distintas zonas de París, y de las cuales se mantienen algunas copias en exhibición y otras guardadas en museos o instituciones artísticas-culturales.