Cerrado temporalmente por emergencia sanitaria
Revisa nuestros talleres online aquí

Horarios

Lunes a Viernes 09:00 a 17:00 hrs.
Sábado y domingo 10:30 a 17:30 hrs.

Ubicación

¿Cómo llegar al Museo? Haz click aquí

Entradas

Entrada general: $1500
Niñas, niños, estudiantes y 3ª edad: $800
Sistema de pago efectivo y tarjeta

Estacionamiento

Ubica el área de estacionamiento aquí

Accesibilidad

Contamos con espacios accesibles para personas usuarias de sillas de ruedas y recorridos sensoriales. Además de programas educativos para diferentes públicos.

¿Tienes dudas?

Llámanos haciendo click aquí

Ficha de el autor

Nombre: Georges-Pierre Seurat | Nacionalidad: Francesa (1859-1891) | Estilo: Neoimpresionismo, Puntillismo, Divisionismo

FICHA DE LA OBRA

Fecha: 1886 | Dimensiones: 207.6 cm × 308 cm. |Técnica: Óleo sobre tela | Museo en que se encuentra: Art Institute of Chicago, Chicago (Estados Unidos)

Pertenece a
Colección Permanente, Pintura, grabado, fotografía
Sobre la obra

Georges-Pierre Seurat, pintor y gran innovador dentro de la pintura, fue fundador en 1887 del movimiento neoimpresionista, el que a través del puntillismo y/o divisionismo, lleva la pintura a la ciencia mediante el estudio del color. El artista reflexionó sobre la aplicación científica del color, explicando que podría ser el ojo quien mezclara los colores, y no el pintor. Es el propio espectador quien hace la función de paleta, o sea de unir los colores.

 

Es así como el puntillismo, que consiste en aplicar el color mediante diminutas pinceladas de colores puros, es la unión armónica de muchos puntos de colores para que el ojo humano ordene y fusione la escena en la retina como un total. Los conocimientos que entrega Seurat a otros artistas contemporáneos como Paul Signac, que tomaron esta técnica, llevaría a la larga a que aparecieran nuevos movimientos vanguardistas como el fauvismo, también interesada en el estudio del color.

 

Seurat creía que “un pintor puede usar el color para crear armonía y emoción en el arte de la misma forma que los músicos usan variaciones del sonido y el tiempo para crear armonía en la música”. Su obra Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte es una de las pinturas más relevantes e icónicas del siglo XIX. Fue exhibido por primera vez en la octava exposición colectiva del grupo impresionista, en 1886.

 

Tardó dos años en terminar la pintura, concentrándose minuciosamente en el paisaje del lugar, rehaciendo varias veces la pintura original, hasta lograr la perfección que buscaba.

Aquí nos muestra un domingo cualquiera, soleado, en el cual diversas personas se reúnen a descansar, pasear, jugar y pescar, entre otras actividades, en la isla de la Grande Jatte, bordeada por el río Sena en París.

 

El artista puso especial énfasis en el uso del color, la luz y las formas. Basado en sus estudios de la teoría del color, contrastó varios puntos pequeñísimos de color que, a través de un efecto óptico, forman una figura coherente en el ojo del espectador. Creía que, con esta nueva forma de pintar, los colores se harían más brillantes y fuertes que pintados de una manera más tradicional.

 

Su temprana muerte impidió que terminara sus investigaciones en el puntillismo y el divisionismo. Su último gran trabajo, la obra El circo, quedó inconcluso.